domingo, 21 de febrero de 2016

Sillón antiguo de madera.


Antes y después


Este sillón antiguo, llegó a nuestro taller en lamentable estado de conservación, se le notaba mucho el paso del tiempo.
La madera estaba muy deteriorada y la tapicería, rota, con presencia de moho y con muchas manchas de humedad. Se diría que había permanecido (por su aspecto) a la intemperie, bastante tiempo.


La tapicería de cuero que queríamos conservar, estaba muy manchada y rota, por tanto nos fue imposible. Además era evidente que le faltaba un cojín.


Tratamos la carcoma de la madera, lo limpiamos en profundidad, quitamos todas las tachuelas y procedimos a dar  una capa de imprimación, para después utilizar una pintura color gris perla.


La tela interior que cubria el fondo, se partía al tratar de sacarla.


Cuando la pintura estuvo bien seca, procedimos a desfondarlo para pasar al proceso de tapizado.


En el fondo colocamos un cinchado de goma entretejida, que protegimos con una tela blanca de algodón.


Para su tapizado, elegimos una tela blanca con motivos románticos en tonos azules.


Para tapar las grapas y clavos, empleamos un tapacosturas en color azul turquesa.
Con goma espuma de gran densidad, hicimos un cojín que adaptamos a nuestro sillón.


Al mencionado cojín, le adaptamos una cremallera para facilitar la limpieza de la tapicería.


El resultado final es un cómodo sillón que colocamos en un ríncón de lectura y muy apto para ver la televisión.