lunes, 11 de diciembre de 2017

Vitrina restaurada y modificada.


Antes y después


Nos trajeron al taller, esta vitrina color miel, algo deteriorada y a parte de arreglarla, quisimos darle un aire nuevo


En la foto se aprecia, como hemos tapado con masilla los orificios donde iba atornillada la bisagra.


Este mueble formaba parte de un mural. En su día iba colocado encima de otro mueble, por tanto no llevaba patas, con lo cual nosotros le añadimos las cuatro patas, que encolamos y atornillamos.


Antes de proceder a pintarla, sacamos los estantes interiores y lijamos para dar a continuación la imprimación.


Cuando estuvo bien seca la imprimación, la pintamos, tanto por la parte de dentro, como por la de fuera, con pintura de tiza en color gris perla, casi blanco. 


A medida que íbamos trabajando, se veía el gran cambio conseguido.
   

El fondo de la parte interior lo tapizamos con una tela plastificada, de bonito colorido, muy alegre con motivos de mariposas, colibrís, flores, hojas y notas musicales.


Habíamos pensado cambiarle los tiradores, que eran de color marrón, pero optamos por pintarlos en color morado y nos gustó el resultado.


Las fotos no salen muy nítidas porque al tener las puertas de cristal, salen con reflejos, pero esperamos que se pueda ver bien el cambio conseguido.


Esta vitrina va a ser utilizada para guardar la cristalería y cerámicas.


Para las fotos le hemos colocado botellas, tarros de cristal, jarrón cerámico...



domingo, 12 de noviembre de 2017

Espejo restaurado y reformado.


Antes y después


Un amigo nos regalo este espejo en madera de forma circular, pero hemos querido darle otro aire más novedoso y que se adaptase a nuestra decoración.


No desmontamos el espejo porque iba pegado al marco y podría ser que se estropease o rompiese al desarmarlo. Por tanto cubrimos con papel de periódico y cinta de carrocero para proceder a su transformación.


Primeramente lijamos la madera suavemente y le aplicamos dos manos de pintura de imprimación. Cuando estuvieron bien secas las dos capas, aplicamos dos capas de pintura a la tiza. 


Después del secado, le añadimos unos motivos de letras y rosa, por el método del decoupage.


Sobre los motivos de dibujos, dimos dos manos de barniz mate e incoloro al agua para proteger los dibujos.


Nos gustaría conocer vuestra opinión o crítica sobre el resultado de esta transformación.
Esperando vuestras rectificaciones, nos despedimos hasta la próxima entrada.


La siguiente foto es para que se vea el lugar de colocación del espejo, el hall de la vivienda. 
Como es una entrada pequeña, con el espejo ampliamos el efecto óptico.




martes, 3 de octubre de 2017

Baúl de R. restaurado.


Antes y después.


 Raquel nos trajo al taller este baúl que estaba bastante deteriorado.
Le faltaba una de las patas y en su lugar aparecía un buen agujero, dejando ver las maderas y chapas metálicas rotas.
El fondo o parte baja y posterior, estaba hundido.


No tenía las bisagras, con lo cual la tapadera estaba por un lado y el cajón por otro.


El interior presentaba un aspecto bastante feo, con su forro de papel, muy roto y unas manchas de grasa o aceite.
Fregamos todo el baúl, con agua, jabón y lejía. Cuando estuvo bien seco, lijamos todo el interior para poder desprender todo el papel, que salia a trozos muy pequeños.


Después de su limpieza, tratamos la posible carcoma, porque salían de sus juntas unos pequeños insectos, cosa que no es de extrañar porque también tenía pajas, por haber estado en un corral o pajar.
Tanto la parte trasera como las patas y el fondo posterior, estaban pintados con una purpurina en spray y no era demasiado bonito.


En la parte frontal, le faltaba una de las cerraduras, dejando ver en su lugar un agujero.


En la parte de abajo, reforzamos con maderas que envejecimos.

 

Como su dueña nos había indicado que quería conservar su aspecto oxidado para que no perdiera su identidad, respetamos su opinión y enderezamos las chapas metálicas, le fabricamos la cerradura que le faltaba y en lugar de las patas colocamos unos tacos de madera y sobre estos unas ruedas para facilitar su desplazamiento, al pasar la aspiradora.


En el centro de la tapa le colocamos un tirador de cuero envejecido para que se abriera con más facilidad.


Tapizamos todo su interior con una tela plastificada porque de haber empleado papel, con el tiempo y por las grandes diferencias de temperatura que tenemos en esta zona, se hubiera roto sin pasar mucho tiempo.


En la parte trasera dimos varios toques de pintura en tonos rosados, amarillos, marrones y morados para disimular tanto dorado.
Le colocamos un cuero viejo a lo largo, por detrás para reforzar la bisagra interior.


Al secar la pintura, le dimos dos manos de barniz incoloro como protección.


Su interior quedó bonito y sobre todo limpio para poder utilizarlo como ropero.


Ha sido un trabajo de restauración muy laborioso pero a Raquel le gustó el resultado final y nosotros nos sentimos satisfechos.  




miércoles, 30 de agosto de 2017

Bandeja de cristal M.


Antes y después


 Partimos, para hacer este trabajo, de una bandeja de cristal transparente, que se puede adquirir en cualquier almacén o tienda oriental.



Hemos utilizado la técnica del decoupage, en la parte posterior de la bandeja. 
Elegimos unos motivos con dibujos de bambú, margaritas, tallos en tonos verdes... restos que teníamos en el taller de otros trabajos.


Una vez secos los motivos florales elegidos, pegamos hojas impresas de un libro viejo con frases en inglés.


Cuando todo el papel estuvo bien seco, dimos otra capa de cola blanca transparente y pegamos, en la parte trasera de la bandeja, un fieltro color verde para que nos sirva de protección, contra golpes o roces.


Esta técnica también podemos aplicarla, eligiendo como fondo fotografías, en lugar de páginas de libro.
  

Estas bandejas quedan muy bonitas como regalo personalizado, utilizando fotografías.


Resultan bonitas, tanto utilizando solamente las fotocopias de fotografías en blanco y negro o añadiéndole dibujos en color. 


Para la parte posterior de esta última bandeja, al ser toda en blanco y negro, le hemos puesto el fieltro en color negro.

Esperamos que con estas fotos veáis el resultado del trabajo, no quedan muy nítidas las imágenes  porque al ser cristal y nosotros unos malos fotógrafos, nos aparecen reflejos indeseados.




miércoles, 28 de junio de 2017

Banco de jardín.


Antes y después


Partimos de un banco de madera y metal, que se encontraba bastante deteriorado y en malas condiciones. Le faltaba una de las maderas, tornillos...


En la foto anterior, vemos con detalle, el mal estado de las maderas.


En primer lugar, le añadimos la madera que le faltaba, los tornillos y además reforzamos la parte posterior del asiento, con unos perfiles metálicos, para asegurarnos de su solidez.


El barniz que lo cubría, practicamente había desaparecido.


Le colocamos una barra metálica entre el asiento y el respaldo. Dimos pintura de minio para proteger las partes metálicas.


En las dos siguientes fotos se ven los perfiles metálicos añadidos.


Una vez reforzada toda la estructura del banco, procedimos a darle pintura de imprimación.


Cuando la pintura de imprimación estaba seca le dimos printura acrílica blanca  al agua, a las maderas porque las partes de metal, las pintamos en dos tipos de verdes.


Después del secado de la pintura blanca, hicimos una pátina de pintura verde que aplicamos, arrastrando la brocha, para dar un efecto envejecido y posteriormente aplicamos barniz mate al agua.


Aunque las fotos, tomadas con el móvil, no son del todo claras, nos gustaría que pudiérais apreciar el trabajo realizado sobre este mueble.